16 de enero de 2026
En la memoria de Beatriz González Noticia
Escarbando en los archivos de periódicos antiguos de cualquier país latinoamericano o caribeño se encuentran numerosos relatos, dibujos y fotograbados de los homenajes póstumos que se hacían a los grandes hombres de letras y de las artes para encumbrar su obra. Nuestras calles, llenas de placas y bustos conmemorativos, son sentidas elegías públicas ante la irrefrenable partida de estos hombres que pasaron a ocupar un puesto privilegiado en la temprana construcción identitaria de cada país.
Hoy, en el sentido más decimonónico posible quisiéramos ensalzar la memoria de una notable mujer que deja un legado invaluable para todo América Latina y el Caribe. Beatriz González (1932-2026), colombiana y bumanguesa partió dejando un acervo gigantesco de creación visual, investigación extensísima y pensamiento museológico que perfiló principalmente a las instituciones de la memoria colombianas a finales del siglo XX y las primeras décadas del siglo XXI.
“Los artistas estamos para que la memoria no se tire a la basura”. Este escolio a su obra resume un legado creativo configurado principalmente a partir de imágenes reproducidas millones de veces en periódicos y pasquines que retrataron la realidad colombiana. La maestra González las usó para hacer un nuevo retrato nacional y, tal vez, una crítica mordaz al status quo.
Ella también vivió con pasión para trabajar por los Museos. Recorrió salas y pasillos hurgando en los más complejos intersticios del arte y la historia para narrar de otras maneras y hacer realidad otras formas de museo. Es difícil olvidar cuando una persona insistió por décadas en meter el dedo en la llaga de las historias difíciles para ponerlas a hablar en las paredes. Trataremos de hacerle honor a ese legado. No la olvidaremos.
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Fotografía: “Visitantes en la exposición Bruma de Beatriz González”. Fragmentos – espacio de arte y memoria, Bogotá – Colombia, septiembre de 2022. (Julián Roa Triana)